Uso de esteroides y fármacos en deportistas no profesionales

esteroides en deportistas no profesionales
¿Qué hay en este post?
Hoy abordaré un tema delicado que me había prometido tratar en este blog: el uso de fármacos y esteroides para mejorar el físico y el rendimiento deportivo, comúnmente conocido como «ciclarse». Debido a lo complejo que es hablar hoy en día del uso de esteroides y fármacos en deportistas no profesionales, he decidido dividir el contenido en dos partes para facilitar su comprensión. Aclaro que mi punto de vista es hacia aquellas personas que lo hacen por un motivo estético o de rendimiento pero en ningún caso dedican su vida al deporte. Tengo un firme convencimiento de que conseguir un físico saludable y estético no requiere de rizar tanto el rizo. De hecho, aquí tienes un ejemplo de los dos pasos que se necesitan para ganar masa muscular.

Mi experiencia personal

Me gustaría dejar claro algo importante: nunca he utilizado fármacos para mejorar el rendimiento y, aunque nunca se debe decir nunca, actualmente no tengo intención alguna de usarlos. Mi decisión se basa en el conocimiento de los efectos adversos que estos pueden tener sobre la salud, y por eso, tampoco los recomendaría a nadie. Aunque tampoco recomendaría nunca a nadie que fumara y en cambio lo he hecho en varias etapas de mi vida. Sin embargo, si alguien que utiliza estos fármacos me pidiera que lo entrenara, lo haría sin problema alguno, pero bajo ninguna circunstancia ofrecería asesoramiento sobre su consumo. A pesar de tener un conocimiento considerable sobre el tema, hacerlo iría en contra de mis principios éticos. No solo por los riesgos para la salud del individuo, sino también por mi reputación y responsabilidad como entrenador personal. esteroides en deportistas no profesionales

¿Qué es ciclarse?

«Ciclarse» es el término coloquial que se utiliza para describir el uso de esteroides anabólicos en periodos específicos, llamados ciclos. Estos ciclos consisten en administrar estas sustancias durante un tiempo determinado, seguido de una pausa para intentar que el cuerpo se recupere y minimizar los efectos secundarios. Aunque pueda sonar «planificado», la realidad es que ningún uso de esteroides está exento de riesgos, y mucho menos cuando se hace sin supervisión médica.

Cómo funciona un ciclo de esteroides

Un ciclo puede durar desde semanas hasta meses, dependiendo del objetivo y las sustancias utilizadas. Durante ese tiempo, se busca potenciar el efecto anabólico (crecimiento muscular) combinando distintos tipos de esteroides, una práctica conocida como «stacking».
  1. Fase de carga (uso): Aquí se administran los esteroides buscando aumentar masa muscular, fuerza y rendimiento. La dosis puede incrementarse progresivamente, lo que se conoce como pirámide.
  2. Fase de descanso: Después del ciclo, se suele incluir una terapia post-ciclo (PCT) para intentar que el cuerpo restablezca su producción natural de testosterona.
En teoría, estas fases buscan reducir los efectos negativos, pero en la práctica, el cuerpo no siempre se recupera al 100%.

¿Por qué la gente se cicla?

La mayoría de los usuarios no profesionales recurre a los ciclos por razones estéticas o para mejorar su rendimiento en entrenamientos. Es una vía rápida para:
  • Aumentar masa muscular en poco tiempo.
  • Ganar fuerza y recuperación entre entrenamientos.
  • Reducir grasa corporal manteniendo la musculatura.
Sin embargo, lo que no siempre se cuenta es que esos resultados vienen acompañados de riesgos significativos para la salud, especialmente cuando los ciclos se hacen sin control médico.

Los riesgos de ciclarse

El uso de esteroides no es «inofensivo», y los efectos secundarios pueden aparecer incluso después de un solo ciclo. Algunos de los más comunes son:
  • Problemas hormonales: El cuerpo deja de producir testosterona de forma natural, lo que puede provocar infertilidad, ginecomastia (crecimiento del tejido mamario en hombres) y disfunción eréctil.
  • Daños hepáticos: Los esteroides orales son tóxicos para el hígado y pueden causar hepatitis o tumores.
  • Problemas cardiovasculares: Aumentan el riesgo de hipertensión, infartos y accidentes cerebrovasculares.
  • Efectos psicológicos: Cambios de humor extremos, agresividad (conocida como «roid rage») y depresión en la fase de descanso.

El mito del ciclo «seguro»

Muchos creen que seguir un ciclo «bien estructurado» elimina los riesgos, pero esto no es cierto. Los efectos secundarios no siempre son inmediatos y pueden manifestarse a largo plazo, incluso cuando los ciclos son cortos o se acompañan de terapias post-ciclo. Además, cada cuerpo reacciona de forma diferente, y lo que «funcionó» para alguien puede ser desastroso para otro.

Mi opinión sobre las personas que consumen fármacos

Respecto a las personas que deciden usar esteroides u otro tipo de fármacos, es una decisión personal y respetable, siempre y cuando no afecte a terceros. Todos somos libres de hacer lo que deseemos con nuestro dinero y salud, siempre que nuestras acciones no causen daño a otros. Sin embargo, creo firmemente que aquellos deportistas no profesionales que usan esteroides y fármacos con objetivos estéticos no deberían ser considerados como ejemplos a seguir en términos de esfuerzo y dedicación.

No sigas el ejemplo de los culturistas…

Aunque es cierto que alcanzar el cuerpo de un culturista requiere esfuerzo, el uso de esteroides altera la percepción del dolor y permite alcanzar niveles de esfuerzo superiores a lo normal. Además de marcar una gran diferencia en la capacidad de recuperación, un aspecto clave para mejorar en el gimnasio. Por eso mientras tú vas a entrenar con agujetas ellos dan el 200% cada día Esto significa que, aunque hay esfuerzo involucrado, no es comparable al esfuerzo puro y duro que implica entrenar sin ayuda química. Además, las redes sociales han provocado que personas que usan esteroides puedan «enseñar» procesos y cambios físicos que no pueden producirse en un entorno anabólico natural y que en cierto modo engañan y frustran a aquellos que los siguen. En nuestro próximo post, discutiremos sobre la legalización de estos fármacos y compartiré mis observaciones sobre su consumo en el mundo del fitness. Pero por ahora, si hay un «fármaco» que puedo recomendar abiertamente, es el entrenamiento regular. Nada supera los beneficios de entrenar duro: reduce el dolor, minimiza los problemas, y mejora tanto el estado de ánimo como la autoestima al ver los resultados en tu cuerpo. Así que si quieres aprender sobre entrenamiento, hábitos y nutrición, te dejo aquí abajo mi newsletter, a la que te puedes suscribir de forma gratuita.

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