¿Por qué no progresas corriendo? Evita estos 3 errores 

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Cuando empezamos a correr o incluso después de llevar años en el mundo del running, es fácil caer en ciertos errores que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial. A lo largo de mi experiencia como corredor, he visto que los errores en la planificación del entrenamiento son bastante comunes, y corregirlos puede marcar la diferencia entre mejorar o quedarse estancado. En este artículo, hablaremos sobre los errores más frecuentes que cometen los corredores en su entrenamiento y cómo evitarlos para alcanzar un rendimiento óptimo.

Error 1: Falta de variedad o exceso de cambios en la rutina

Uno de los primeros errores que noto, y que seguramente muchos han experimentado, es la falta de equilibrio en la variedad del entrenamiento. Algunos corredores hacen lo mismo cada semana, sin cambiar su rutina. Otros, por el contrario, varían tanto que nunca permiten que su cuerpo se adapte y mejore. Atleta progresa corriendo He visto corredores que se dedican todo el año a repetir exactamente lo mismo:hacen siempre el mismo número de series y a la misma velocidad. Religiosamente. Y no me malinterpretes, la repetición es necesaria para que el cuerpo se adapte y puedes pasar todo el alo haciendo series, pero debes modificar las distancias y la intensidad dependiendo de tus objetivos.  Nuestro cuerpo es muy eficiente para adaptarse, por lo que si no introduces variaciones dejarás de mejorar (tampoco tienes que cambiar tu entrenamiento cada semana).  La clave es introducir variedad estratégica: alternar series largas con cortas, días de descanso activo con entrenamientos duros, y siempre recordar que un buen plan necesita estructura y cambio controlado. No se trata de entrenar por entrenar, sino de dar a tu cuerpo el estímulo justo en el momento adecuado.  
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Error 2: No progresar adecuadamente en el entrenamiento

Uno de los pilares más importantes para progresar corriendo es ir aumentando el estímulo. Sin embargo, muchos corredores tienden a estancarse repitiendo los mismos entrenamientos semana tras semana, sin ningún tipo de ajuste. La progresión es fundamental porque permite que el cuerpo siga enfrentándose a nuevos desafíos y, por ende, siga mejorando. Existen varias formas de progresar en el entrenamiento: 
  • Aumentar la distancia: por ejemplo, si comienzas haciendo series de 6x200m, puedes incrementar la distancia gradualmente, pasando a 6x300m o 6x400m.
  • Aumentar la intensidad: otra opción es correr la misma distancia, pero a un ritmo más rápido. Por ejemplo, hacer 6 series de 200 metros primero a un ritmo de 4:10, luego a 4:00, y finalmente a 3:50.
  • Reducir el descanso: otra manera efectiva de progresar es disminuir el tiempo de descanso entre las series. Puedes pasar de 2 minutos de descanso a 1:30 y luego a 1 minuto. 
En mi experiencia, lo que queda claro es que si no hay progresión, no habrá mejora. Hacer lo mismo una y otra vez, como correr 10x400m todos los martes, no es una solución. Si quieres mejorar, debes estresar el cuerpo de manera adecuada, permitiéndole adaptarse y crecer.

Error 3: Entrenar a la intensidad incorrecta

Si quieres progresar corriendo tienes que entrenar a la intensidad adecuada. Muchos corredores entrenan “por sensaciones”, es decir, corren dependiendo de cómo se sientan ese día, sin tener en cuenta las zonas de entrenamiento. Si bien es cierto que escuchar a tu cuerpo es importante, entrenar por sensaciones no siempre es lo más efectivo si tienes un objetivo claro. En mi caso, he aprendido que entrenar sin conocer mis zonas de entrenamiento era como correr a ciegas. Para mejorar de manera eficiente, es fundamental conocer las zonas de ritmo adecuadas para cada tipo de entrenamiento, ya sea que busques mejorar tu resistencia, tu velocidad o tu capacidad aeróbica. Por ejemplo, si quieres mejorar tu velocidad, entrenar a un ritmo suave no va a darte los resultados esperados, y viceversa: si estás entrenando para una maratón, no deberías estar haciendo la mayor parte de tus kilómetros a un ritmo explosivo. Es esencial saber cuándo empujar y cuándo relajarse para maximizar los resultados.

Cómo evitar estos errores y progresar corriendo

La buena noticia es que estos errores son totalmente evitables si sigues una planificación adecuada y tienes una idea clara de lo que quieres lograr. Aquí te dejo algunas recomendaciones prácticas para corregir los errores mencionados:
  1. Introduce variedad en tu rutina: hazlo de manera planificada. Combina entrenamientos de resistencia, velocidad y descanso activo. Cambia tu enfoque cada cuatro o seis semanas para darle a tu cuerpo el desafío que necesita.
  2. Progresión constante: siempre busca progresar en tus entrenamientos. Ya sea aumentando la distancia, reduciendo el tiempo de descanso o subiendo la intensidad, asegúrate de no hacer lo mismo todas las semanas sin ningún tipo de ajuste.
  3. Conoce tus zonas de entrenamiento: hazte una prueba de esfuerzo o usa un reloj con medidor de frecuencia cardíaca para establecer tus zonas de ritmo. Esto te permitirá entrenar de manera más precisa y evitar entrenar «por sensaciones», que a menudo puede llevarte a un entrenamiento menos efectivo.
El running es un deporte donde la constancia y la estrategia se combinan para obtener resultados. Evitar estos errores comunes en el entrenamiento es clave para mejorar tu rendimiento y evitar lesiones. Recuerda que un buen plan de entrenamiento es aquel que incluye variedad, progresión y la intensidad adecuada. Corre de manera inteligente, y los resultados llegarán. Y si sientes que tu progreso se ha estancado, revisa estos tres puntos clave en tu entrenamiento, y haz los ajustes necesarios.  

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