Los hipopresivos son un tipo de ejercicio que se ha vuelto muy popular en los últimos años, pero no todo el mundo conoce su origen. Este método fue creado por el Dr. Marcel Caufriez en los años 80, inicialmente como una técnica para la recuperación postparto pero ¿qué son realmente?
¿Qué son los hipopresivos?
La idea que se tenía era que estos ejercicios trabajen los músculos profundos del abdomen (como el transverso abdominal) y el suelo pélvico sin ejercer la presión típica de los abdominales convencionales, lo que es especialmente útil para evitar problemas como las hernias o el descenso de los órganos pélvicos.
Hoy en día, los hipopresivos han evolucionado hasta convertirse en una herramienta indispensable tanto en la rehabilitación como en el entrenamiento deportivo, aunque vemos constantemente a muchos influencers hablar de estos ejercicios como algo milagroso (y no lo es).
¿Para qué sirven los hipopresivos?
Los hipopresivos no solo se limitan a la recuperación postparto o a mejorar el suelo pélvico, sino que estos ejercicios ofrecen una gama de beneficios que van mucho más allá. Nos permiten trabajar la faja abdominal y mejorar la postura de una manera que otros ejercicios simplemente no pueden.
Beneficios principales de los ejercicios hipopresivos
Los beneficios de los hipopresivos son muchos, y lo mejor es que se empiezan a notar bastante rápido si se practican con regularidad. Aquí te contamos algunos de los más importantes, basados en nuestra experiencia:
Mejora de la incontinencia urinaria
En un estudio de 2022 realizado en mujeres de 18 a 60 años que tenían disfunción de suelo pélvico, se observó que las mujeres que hicieron hipopresivos disminuyeron los síntomas asociados a la disfunción del suelo pélvico respecto al grupo de control.
Además de ello, fueron capaces de reducir los síntomas de la incontinencia urinearia y mejorar su contracción del suelo pélvico que el grupo que no realizó estos ejercicios.
Mejora de la postura
Desde el principio, uno de los beneficios más evidentes es la mejora en la postura. Al trabajar los músculos profundos del abdomen y fortalecer la columna, notamos cómo nuestra postura mejora de manera natural, sin necesidad de estar haciendo correcciones constantes.
Además, al reducir la presión intraabdominal, sentimos que la espalda queda más relajada y la tensión en la zona lumbar disminuye considerablemente.
Reducción del perímetro abdominal
Otro de los beneficios que más notamos, y que muchos buscan, es la reducción del perímetro de la cintura. Al activar la faja abdominal profunda, los hipopresivos ayudan a reducir el abdomen sin necesidad de realizar ejercicios que impliquen una gran presión sobre los músculos abdominales superficiales.
Aumento de la capacidad torácica
La capacidad torácica es algo que a menudo subestimamos, pero que tiene un gran impacto en nuestra salud general. Gracias a la combinación de posturas específicas y respiración controlada, se experimenta una mejora notable en nuestra capacidad respiratoria.
Esto no solo nos ayuda a sentirnos mejor en nuestro día a día, sino que también mejora nuestro rendimiento físico en actividades deportivas.
¿Cómo funcionan los hipopresivos?
La clave de los ejercicios hipopresivos está en la combinación de la respiración diafragmática y las posturas específicas. Al realizar una aspiración diafragmática, se produce un vacío en la cavidad abdominal, lo que genera un efecto de succión hacia arriba de los órganos pélvicos.
Este proceso no solo reduce la presión en el abdomen, sino que también fortalece los músculos de manera profunda y controlada, sin poner en riesgo las articulaciones o la espalda.
¿Sirven los hipopresivos para marcar el abdomen?
Si bien hay estudios que hablan del papel que tienen los hipopresivos a la hora de mejorar los músculos abdominales, si lo que queremos realmente es marcar el abdomen necesitamos más que eso.
El principal músculo que trabajan los hipopresivos es el transverso abdominal, que es un músculo profundo. Sin embargo, la parte que se «marca» es el recto abdominal, que es el músculo que está por encima del anterior.
Para trabajar el recto abdominal lo más efectivo es hacer ejercicios que incluyan una flexión de cadera (como un curl up en decúbito supino, por ejemplo) y entrenarlos en rangos de 6 a 20 repeticiones, como haríamos con cualquier otro músculo.
Así que si quieres incluir los hipopresivos en tu rutina ya sabes todos los beneficios que puede tener la práctica de estos ejercicios.