Hablar de
esteroides en el mundo del
fitness es meterse en terreno pantanoso. Hay muchísima gente en el gimnasio que los usa, y muchos otros que los rechazan, pero al final parece que pocos se atreven a hablar del tema sin rodeos.
Hoy nos toca a nosotros hacerlo, así que pongamos las cartas sobre la mesa.
El problema de dar consejos cuando consumes esteroides
Esto es algo que me molesta bastante y que no debería pasar por alto: hay un montón de gente que está
tomando esteroides y, aun así, no dudan en ir por ahí dando
consejos como si todo lo que les funciona a ellos fuera aplicable a todos.
El problema no es lo que digan, el problema es que mucha gente que comienza a entrenar cree que debe entrenar como ellos, cuando es imposible que alguien realice esos entrenamientos o consiga esos cuerpos si no toma sustancias que le ayuden en la recuperación.
¿Por qué no deberías seguir esos consejos?
Sencillo. Los resultados que consiguen
están potenciados por los esteroides y, si tú no consumes, esos
consejos no te sirven de mucho. Piensa que lo que les funciona a ellos no tiene la misma validez para una persona que entrena natural.
Sus entrenamientos, dietas, y hasta su forma de recuperación están completamente
condicionadas por los fármacos. Así que, si te dicen que hagas exactamente lo mismo que ellos, es como si te dijeran que puedes correr rápido como un ferrari cuando tú tienes las ruedas de una bicicleta.
Para colmo, muchos de estos consejos
no están basados en ciencia, sino en «me lo dijo el colega del gimnasio». Y sí, puede que les funcione, pero no es aplicable a quien no está consumiendo sustancias.
¿Deberíamos legalizar los esteroides?
Este es un tema polémico, y lo entiendo. La
legalidad de los esteroides es algo que, personalmente, me da bastante igual. Pero si me preguntas,
yo los legalizaría. ¿Por qué? Porque creo que al hacerlo, dejamos de lado la trampa y dejamos que cada uno
asuma su responsabilidad.
En el deporte de competición, ¿por qué no?
Si nos ponemos a hablar de
deporte de competición, lo veo claro: el deporte es
espectáculo, y si el espectáculo puede ser más grande con esteroides, pues adelante. Si
alguien quiere consumirlos para mejorar su rendimiento y dar un mayor show, no le veo el problema.
Total, el
deporte de élite muchas veces no tiene nada que ver con la salud (y te lo digo yo que he competido en él).
Que cada cual haga lo que quiera, pero que no engañen a nadie.
Ahora bien, si estamos hablando de
hacer deporte por salud, entonces la cosa cambia. Aquí sí que los
esteroides no tienen cabida, porque ya no hablamos de competición ni de espectáculo, sino de
bienestar físico.
Consumir fármacos para mejorar el rendimiento en un gimnasio si lo que buscas es
mantenerte saludable no tiene sentido. Aquí la prioridad es otra.
¿Cuánto consumo de esteroides hay en el mundo del fitness?
Esta es la pregunta del millón, ¿verdad? Pues la respuesta es simple:
mucho. Es más, te diría que hay más de lo que seguramente te imaginas.
El
fitness, el
culturismo y hasta deportes como el
crossfit están llenos de esteroides. Y esto es algo que
muchos no quieren admitir pero a lo que día a día nos enfrentamos.
La falta de controles en competiciones
El problema principal es que en muchas competiciones de
fitness y
culturismo ni siquiera hay
controles de dopaje. Esto significa que los que consumen esteroides no solo lo hacen a plena luz, sino que además
suelen ganar competiciones sin tener que preocuparse por ser pillados.
El peligro de los falsos referentes
Pero aquí viene el verdadero problema: mucha de esta gente que usa esteroides
utiliza sus éxitos en el deporte para dar consejos a quienes no tienen ni idea. Ellos suben el cotenido a redes sociales, enseñan sus cuerpos perfectamente esculpidos, y te hacen creer que, si sigues su plan de entrenamiento o tomas su batido de proteínas, vas a conseguir esos
brazos de acero en dos meses.
Y ahí es donde entra la
trampa. No es que sus consejos sean directamente malos, pero están
generando expectativas irreales. Porque tú, que te entrenas de forma natural,
no vas a ver los mismos resultados.
Y lo peor es que mucha gente se lo cree, empieza a seguir esos planes de entrenamiento, dieta, y suplementación, para luego
sentirse frustrada cuando no alcanzan los mismos resultados.
Cuidado con lo que ves en redes sociales
Aquí es donde tienes que
andar con ojo. Si ves a alguien con un físico de otro mundo que te dice que solo necesitas entrenar dos veces por semana y tomar un batidito,
desconfía. La mayoría de estos «influencers» del fitness están dopados hasta las cejas.
No pierdas tu tiempo ni tu dinero intentando seguirles el ritmo si no estás en las mismas condiciones.
La única «sustancia» que te recomiendo: entrenar
Si a estas alturas te estás preguntando si te voy a recomendar algún tipo de
fármaco, te adelanto que sí, pero no es lo que esperas. Se llama
entrenar. Y es la única «sustancia» que realmente te va a dar resultados a largo plazo sin engañarte ni poner en riesgo tu salud.
Es la que te hace sentir que
todo te duele un poco menos después de una buena sesión, que
tus problemas parecen más pequeños, y que cada vez que te miras al espejo, ves un poco más del cuerpo que quieres tener. No hay atajos, no hay soluciones rápidas, y desde luego, no hay
esteroides que sustituyan el trabajo constante y bien hecho.
Y si quieres comenzar a entrenar y ponerte en forma, puedes rellenar el formulario que hay al final de esta página, aunque ya te adelanto que tendrás que esforzarte.