Cómo entrenar durante el embarazo en el gym

¿Qué hay en este post?

Entrenar durante el embarazo puede parecer un desafío para muchas personas, pero la realidad es que no solo es posible, sino también altamente beneficioso tanto para la madre como para el bebé.

A lo largo de este artículo, te explicaremos cómo puedes realizar ejercicio de forma segura y eficaz durante esta etapa tan especial. Además, integraremos consejos prácticos basados en nuestra experiencia personal y los fundamentos de especialistas en el tema.

¿Por qué es importante entrenar durante el embarazo?

El embarazo es un momento de cambios físicos y emocionales intensos, y el ejercicio puede convertirse en un aliado clave para afrontarlos. Desde mejorar el bienestar general hasta facilitar la recuperación postparto, entrenar durante esta etapa puede marcar una gran diferencia.

Beneficios del ejercicio en el embarazo

  • Reducción del riesgo de complicaciones: entrenar disminuye la probabilidad de padecer diabetes gestacional, preeclampsia y problemas durante el parto.
  • Mejor estado físico y emocional: nos ayuda a combatir el estrés, las molestias comunes como el dolor lumbar y la fatiga.
  • Desarrollo del bebé: diversos estudios han demostrado que el ejercicio promueve un mejor flujo sanguíneo al feto, lo que influye positivamente en su desarrollo psicomotor.

Desde nuestra experiencia, hemos visto cómo mujeres que se mantuvieron activas durante su embarazo no solo disfrutaron de una gestación más llevadera, sino que también se enfrentaron al parto con mayor confianza y fuerza.

Cambios fisiológicos y su impacto en el entrenamiento

Cuando hablamos de entrenar durante el embarazo, es vital entender los cambios que experimenta el cuerpo. Solo conociéndolos podemos adaptar los ejercicios de manera adecuada y segura.

Principales cambios que influyen en el entrenamiento

  1. Aumento del volumen sanguíneo: el cuerpo trabaja más, por lo que es normal sentir mayor fatiga durante las sesiones. Aquí, ajustar la intensidad será clave.
  2. Alteraciones hormonales: hormonas como la relaxina hacen que las articulaciones sean más laxas, aumentando el riesgo de lesiones si no se realiza un buen calentamiento.
  3. Centro de gravedad: el peso extra y el cambio en el equilibrio hacen que ciertos movimientos requieran más control.

Un ejemplo que solemos ver es el desafío que supone mantener la estabilidad en ejercicios como sentadillas, especialmente en el tercer trimestre. Adaptar el entrenamiento con el uso de apoyos o máquinas puede ser un cambio pequeño, pero poderoso.

¿Cuándo y cómo empezar a entrenar en el gym?

La buena noticia es que puedes comenzar a ejercitarte en cualquier etapa del embarazo, siempre que no haya contraindicaciones médicas. Sin embargo, hay factores que debemos tener en cuenta.

Frecuencia, intensidad, tiempo y tipo (FITT)

La guía FITT es una excelente referencia para estructurar entrenamientos:

  • Frecuencia: idealmente, entre 3 y 5 días a la semana.
  • Intensidad: moderada. Usa la “prueba del habla”; si puedes hablar cómodamente mientras entrenas, estás en la intensidad correcta.
  • Tiempo: un mínimo de 150 minutos semanales, repartidos en sesiones de 30-50 minutos.
  • Tipo: combina ejercicio aeróbico (como caminar o bicicleta estática) con entrenamiento de fuerza.

Cuando trabajamos con mujeres embarazadas, siempre enfatizamos la progresión gradual, especialmente para aquellas que no tienen experiencia previa en el gimnasio. Empezar con ejercicios de bajo impacto es una excelente estrategia.

Ejercicios recomendados durante el embarazo en el gym

No todos los ejercicios son adecuados durante esta etapa, pero hay una amplia variedad de opciones que se pueden adaptar a tus necesidades.

Aeróbicos y cardiovasculares

  • Caminar: una actividad básica y segura.
  • Bicicleta estática: ideal para trabajar el sistema cardiovascular sin impacto.
  • Natación: el agua alivia la presión en las articulaciones.

Entrenamiento de fuerza

Fortalecer el cuerpo es esencial para reducir molestias y prepararnos para el parto. Algunos ejercicios efectivos incluyen:

  • Sentadillas con peso corporal o mancuernas ligeras.
  • Remo con bandas elásticas.
  • Press de pecho en máquinas para mayor estabilidad.

Movilidad y relajación

Incluir estiramientos y trabajo de movilidad nos ayuda a prevenir lesiones y mejorar el bienestar general. Además, ejercicios como el yoga prenatal son una excelente forma de conectar con el cuerpo y el bebé.

Precauciones y señales de alarma

Aunque el ejercicio es beneficioso, siempre debemos escuchar a nuestro cuerpo. Existen ciertas señales que indican que debemos detenernos:

  • Dolor abdominal o lumbar intenso.
  • Mareos o sensación de desmayo.
  • Contracciones regulares o dolorosas.

Ante cualquier síntoma inusual, recomendamos detener el ejercicio y consultar a un profesional.

Nuestro enfoque para un entrenamiento DURANTE EL EMBARAZO

Desde nuestra experiencia trabajando con embarazadas, sabemos que la clave está en personalizar cada rutina. No todas las mujeres tienen las mismas necesidades, y es fundamental tener en cuenta factores como:

  • Su nivel de actividad previo.
  • El trimestre en el que se encuentran.
  • Sus preferencias y metas personales.

Por ejemplo, hemos trabajado con mujeres que nunca habían pisado un gimnasio y las guiamos para que adoptaran hábitos saludables de forma gradual. Al final, lograron disfrutar del entrenamiento y sintieron los beneficios en su día a día.

El ejercicio durante el embarazo no solo es seguro, sino que también es una herramienta poderosa para mejorar nuestra salud y la de nuestro bebé. Siguiendo las pautas adecuadas y adaptando los entrenamientos, podemos disfrutar de una gestación activa y plena.

Y si buscas un equipo profesional que te ayude durante este proceso, puedes rellenar el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo 

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